Qué cuesta tener una casa vacía un año: gastos y riesgos

Una vivienda vacía no deja de costar dinero por el hecho de estar cerrada: el IBI llega igual, la comunidad se sigue pagando y el seguro conviene mantenerlo activo. El tipo general del IBI urbano se mueve entre el 0,4% y el 1,1% del valor catastral, según el Real Decreto Legislativo 2/2004, y a eso hay que sumar comunidad, suministros mínimos y seguro.

Las partidas que no se pueden evitar

Cuando una casa se queda vacía —por una herencia, porque el inquilino se fue, porque hay que reformarla o simplemente porque nadie tiene tiempo de ocuparse de ella— solemos pensar que al menos se ahorra dinero. No es del todo así. Hay gastos que siguen corriendo aunque no entre nadie por la puerta en meses. Los principales son cuatro: el IBI, la cuota de comunidad, unos suministros mínimos y el seguro de hogar. Ninguno de ellos depende de que la vivienda esté habitada.

IBI: el impuesto que llega aunque nadie viva en la casa

El Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) lo gestiona cada ayuntamiento y se calcula sobre el valor catastral del inmueble, no sobre si está ocupado o vacío. El Real Decreto Legislativo 2/2004, que aprueba el Texto Refundido de la Ley Reguladora de las Haciendas Locales, fija que el tipo general para inmuebles urbanos puede oscilar entre el 0,4% y el 1,1% del valor catastral, aunque cada municipio aprueba el suyo dentro de esos límites y puede aplicar recargos en determinados supuestos. Este recibo llega una vez al año y hay que pagarlo esté la casa vacía, alquilada o en obras.

Comunidad de propietarios

Si el inmueble forma parte de un edificio o urbanización con comunidad de propietarios, la cuota se sigue pagando exista o no actividad en la vivienda. La Ley de Propiedad Horizontal no contempla ninguna exención por desocupación: los gastos comunes (limpieza, ascensor, mantenimiento, posibles derramas) se reparten entre todos los propietarios según su coeficiente, vivan o no en el inmueble. Una vivienda cerrada durante meses puede además acumular impagos si nadie está pendiente de los recibos, lo que puede acabar en reclamaciones o incluso en un embargo preventivo sobre la propia vivienda si la deuda se alarga.

Suministros: el gasto que muchos olvidan

Aunque no viva nadie, suele ser recomendable mantener de alta al menos la luz o el agua, por varios motivos prácticos: evitar que se corte el suministro y haya que dar de alta de nuevo (con los trámites y a veces costes que eso implica), poder usar sistemas de alarma o detección de humedades, o simplemente poder acceder a enseñar la vivienda a compradores o inquilinos con normalidad. Mantener estos suministros de alta tiene un coste fijo, aunque el consumo real sea mínimo, porque las compañías suelen aplicar una cuota de potencia o de mantenimiento independiente del consumo.

Seguro de hogar: importante y a veces mal contratado

Muchas pólizas de hogar están pensadas para viviendas habitadas y contienen cláusulas que limitan o excluyen la cobertura si el inmueble permanece vacío durante un periodo prolongado (habitualmente entre 60 y 90 días, según la compañía y la póliza). Esto significa que, si se produce un siniestro —una fuga de agua, un incendio, un acto de vandalismo— la aseguradora puede rechazar la indemnización si no se había comunicado que la vivienda estaba deshabitada. Conviene revisar la póliza y, si es necesario, contratar una cobertura específica para vivienda vacía, que suele tener condiciones distintas a la de una vivienda habitual.

Los riesgos de una vivienda vacía

Además de los gastos fijos, una casa cerrada durante meses acumula riesgos que no siempre se ven a simple vista:

  • Deterioro por falta de ventilación: humedades, moho, olores.
  • Averías no detectadas a tiempo, como una fuga de agua que puede afectar a los vecinos.
  • Okupación, especialmente en viviendas que llevan tiempo sin visitas ni movimiento aparente.
  • Impagos acumulados de comunidad o suministros que generan intereses y recargos.
  • Pérdida de valor por el simple paso del tiempo sin mantenimiento.

Ninguno de estos riesgos es exclusivo de las viviendas heredadas, pero es en estos casos donde se dan con más frecuencia: varios herederos, ninguno vive cerca, nadie se hace cargo del día a día y la vivienda queda en una especie de limbo mientras se decide qué hacer con ella.

Herencias y viviendas a reformar: el caso más habitual

En Pisok vemos con frecuencia el mismo patrón: una vivienda heredada, sin uso claro, que varios familiares no quieren o no pueden ocupar. Mientras se decide venderla, reformarla o repartirla, los gastos siguen corriendo: IBI, comunidad, algún suministro mínimo y, si hay suerte, un seguro bien contratado. A esto se suma, en muchos casos, el desgaste de tener que coordinar visitas, gestionar papeleo o lidiar con una vivienda que necesita reformas que nadie quiere afrontar.

Resumen de las partidas fijas

Partida ¿Depende de que esté ocupada? Frecuencia
IBI No Anual
Comunidad de propietarios No Mensual o trimestral
Suministros mínimos Parcialmente (cuota fija) Mensual o bimensual
Seguro de hogar Condiciones especiales si está vacía Anual

Qué alternativas existen

Cuando una vivienda vacía empieza a suponer más carga que solución, hay quien opta por alquilarla, aunque eso implique gestión, riesgo de impago o de okupación. Otros prefieren venderla, pero se encuentran con el proceso habitual: visitas, negociaciones, esperar a que aparezca un comprador con financiación aprobada. En Pisok compramos viviendas al contado, con nuestro propio dinero, sin necesidad de reformarlas ni de que pasen por decenas de visitas. Trabajamos con herencias, casas antiguas, pisos alquilados u okupados, viviendas con cargas y ventas que tienen fecha límite, siempre en la Comunidad de Madrid y en la provincia de Alicante.

Si quieres vender sin esperas, en Pisok te damos respuesta en 24-48 horas sujeta a estudio.

Preguntas frecuentes

¿Hay que pagar el IBI de una vivienda aunque esté vacía?

Sí. El IBI se calcula sobre el valor catastral del inmueble y se paga independientemente de si está habitado, alquilado o cerrado.

¿Se puede dejar de pagar la comunidad si nadie vive en el piso?

No. La Ley de Propiedad Horizontal no contempla ninguna exención por desocupación; los gastos comunes se reparten entre todos los propietarios.

¿El seguro de hogar cubre igual si la vivienda está vacía mucho tiempo?

No siempre. Muchas pólizas limitan o excluyen la cobertura si el inmueble permanece deshabitado más de 60 o 90 días, según la compañía. Conviene revisar las condiciones y, si es necesario, contratar una cobertura específica.

¿Qué se puede hacer con una vivienda heredada que nadie usa?

Se puede alquilar, reformar y venderla, o vender tal cual está. Si el objetivo es evitar gestiones y esperas, empresas como Pisok compran directamente, sin necesidad de reformar ni de visitas, en la Comunidad de Madrid y la provincia de Alicante.

Publicado por Pisok el 23/08/2026.

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